Celos entre mujeres

Breve definición.

Los celos son un sentimiento, una emoción igual a cualquier otra que normalmente experimenta el ser humano ante el temor a que el ser amado se distancie o se escape de nosotras (os). Como muchas otras emociones incluye pensamientos y manifestaciones físicas.

Las emociones asociadas con los celos pueden incluir dolor, ira, rabia, envidia, tristeza, odio, miedo, vergüenza y humillación, pero parece que prevalece el sentimiento de abandono. La persona celosa también puede experimentar una baja en la seguridad en si misma e inseguridad emocional. Es decir, es una respuesta emocional compleja, perturbadora que surge cuando la persona siente amenaza hacia algo que considera propio.

Aunque los celos más estudiados han sido en las relaciones de pareja, cualquier tipo de celos tienen un origen en el desarrollo del niño o la niña en su temprana infancia. Entre las mujeres viene generados por una rivalidad con su la madre, entonces, viene la comparación con la rival, que de ahí en adelante se convierte en cualquier mujer, atormentándose con pensamientos como: donde se compara con otras: "No soy tan atractiva, seductora, inteligente, exitosa, como fulanita…", preocupación por la propia imagen ante los demás: "Todo el mundo sabe y se ríe de mí.", o auto-conmiseración: "Estoy completamente sola en el mundo, nadie me ama."(ésta última popularmente conocida en nuestro medio como “pobrecitosis”).

Entre los síntomas físicos asociados con los celos se puede mencionar la afluencia de sangre a la cabeza, manos que tiemblan y transpiran, dificultades para respirar, retortijones de estómago, sensación de desvanecimiento, taquicardia, y problemas para conciliar el sueño o para dormir.

El componente externo de los celos es más claramente visible para el mundo externo y se expresa en distintos tipos de comportamientos: por ejemplo, hablar abiertamente del problema, gritar, llorar, esforzarse por ignorar el tema, usar el humor, tomar represalias, dejar a la otra persona o recurrir a la violencia.

Los celos son “un fenómeno universal”, se da en todos los seres humanos.

La persona celosa:

Aunque históricamente los celos entre las mujeres han sido más populares, inspiración de muchísimas producciones literarias y televisivas, los celos entre los varones tienen a ser los más violentos e intensos, dada su mayor impulsividad (Película Otelo de Shakespeare).

La niña experimenta celos ante la posibilidad de que su madre le reste atención a favor de otra persona, por ejemplo, un hermano o hermana o una nueva pareja.

Los celos también se experimentan entre las mujeres adultas en el ámbito profesional ante el éxito o posesión de otra persona, en estos casos están asociados con la envidia.

Los celos los manifiesta la persona ante una situación o persona a la que su yo interno percibe como dominante y competitiva, entonces la persona celosa se siente vulnerable. El reconocimiento abierto de los celos, generalmente genera mucha vergüenza en la persona celosa.

La persona celada:

La persona que es objeto de los celos es atrapada, aislada, privada de libertad (vemos madres que no dejan salir a sus hijas adolescentes de la casa para que no se encuentren con un novio y “se las quite”), controlan sus relaciones externas (“Madres que les dicen a sus hijas: yo veo que esa amiguita no te conviene, mejor no salgas con ella”), buscan evidencias de traición (amigas que persiguen secretamente a otras amigas hasta que las encuentran tomando café con otra amiga!), etc.

El Intruso:

Entre la persona celosa y la persona celada se interpone lo que vamos a denominar como un “Intruso”, el cual como dije anteriormente puede ser una persona o una situación. Por ejemplo, un nuevo trabajo, un asenso laboral, un nuevo hermano o hermana, una nueva amistad, un nuevo corte de pelo, una cirugía estética, etc. ¿Por qué razón? Porque la persona celosa experimenta dos posibles situaciones:

  • La pérdida de recompensas o beneficios, por ejemplo, de un juego, de atención, de dormir juntas, de un juguete por parte de la persona celada. Es un miedo a la pérdida.
  • La pérdida por la baja en la autoestima, porque la persona celada opta por el “intruso”, entonces, el “intruso” es mejor o más importante que yo.

Celos enfermizos:

Cuando los celos no tuvieron una buena resolución en la infancia se llega a patologías o a lo conocido como celos enfermizos, donde se puede desencadenar conductas sadomasoquistas y/o neuróticas. Los celos experimentados por la persona celosa patológica pueden pasar rápidamente del amor al odio y llegar al asesinato y/o al secuestro. En cualquiera de los casos los celos reflejan carencias personales muy profundas. Los celos también son considerados como rasgos de egoísmo y/o una actitud posesiva.

La persona celosa enfermiza vive infeliz, con miedo, vive en constante angustia y sospecha de engaño, delira con situaciones que no existen, vive con una actitud obsesiva y autodestructiva.

Tipos de relaciones “celosas”.

Relación madre /hija. Complejo de Electra.

En el año 1912, el Dr. Carl Gustav Jung, denomina el complejo de Electra a la rivalidad de la niña con la madre por la fijación afectiva o enamoramiento hacia el padre. Esto ocurre cerca de los 3 años y hasta los 5 o 6 años y debería desaparecer naturalmente, si esta situación fue manejada adecuadamente por ambos padres. Se dice que el complejo de Electra se creó en contra partida con el complejo de Edipo (enamoramiento del varón hacia su madre). Hoy en día a esta conducta se le conoce popularmente como “papitis”. Algunas personas piensan que como las niñas establecen un vínculo tan fuerte con la madre, esta “competencia” o “rivalidad” es poco clara y puede pasar desapercibida o la rivalidad permanece poco tiempo.

¿Qué hacer? Los padres deben de tener claro que cualquier niño o niña necesita tanto a su padre como a su madre, por igual, entonces en el caso de la madre no debe de manifestar enojo, ni competir por el padre, ni manifestar celos, ni amenazar a la niña con dejar de quererla si se va con papá, debe actuar con naturalidad. En el caso de los padres deben tener un manejo de límites adecuado, no rechazar a la niña, y no alimentar su propio ego queriendo acaparar “los dos amores” (el de su pareja y el de su hija). La resolución sana de esta etapa de la niña es que ella acepte “la derrota”, reconociendo que la madre es la preferida del padre y prepararse para buscar “otro amor”. De no ser así, la niña va a experimentar las patologías antes mencionadas y va a desarrollar relaciones de pareja no saludables, buscando constantemente a su “primer amor”, es decir, a papá y nunca lo va a encontrar. La posterior elección de pareja es producto de nuestro inconsciente y lo que desea el inconsciente es cerrar las heridas de la infancia. Las mujeres que no lograron o que no les facilitaron resolver saludablemente esta etapa, siempre van a rivalizar con otras mujeres, porque su madre nunca dejó de ser su “primera rival”. Entonces vemos a suegras rivalizando con las nueras, vemos hermana rivalizando con hermana, a cuñadas rivalizando entre sí, abuelas rivalizando con nietas, mujeres que viven “robando maridos” motivadas por la competencia con otras mujeres, niñas celosas de la amiguita, mujeres compitiendo en los concursos de belleza, etc.

Celos en las mujeres adolescentes.

Las chicas adolescentes experimentan más que en cualquier otra etapa de la vida el miedo al rechazo o a ser excluidas. Es por eso que se dan más evidentemente los celos entre amigas adolescentes, a que aquella otra chica “intrusa” sea más simpática, más popular, más bonita, que la persona celosa. Cuando la adolescente tiene una relación amorosa esta le provee gran gratificación por sentirse amada, escogida, y sube su autoestima, entonces esta chica va a percibir menos celos. Los celos de las adolescentes van acompañados de una baja autoestima, de aislamiento, y en esta etapa pueden desarrollar patologías más serias si esto no se le toma la importancia necesaria y se interviene a tiempo. Si la adolescente compite con otras chicas en forma no sana tiende a sentirse excluida, abandonada, y sufre. Las adolescentes van a rivalizar por un mismo chico, por las calificaciones del colegio, por belleza, por ver cuál es más seductora, cuál es más popular, por alguna habilidad: por ejemplo el baile, el canto, etc. En la etapa de la adolescencia se les debe reforzar a las chicas los valores y el respeto a los derechos de los demás. Como dije previamente, los celos también se manifiestan como inseguridades, y los cambios que las chicas experimentan en la adolescencia puede tornarlas inseguras y por tanto crearles mucha ansiedad (angustia) lo que hace factible la aparición de trastornos de ansiedad y/o depresión en la adolescente.

Celos entre mujeres por relaciones amorosas.

Estos celos son los más comunes, aparecen cuando dos mujeres se enamoran del mismo hombre. Entonces las mujeres experimentan envidia porque la otra tiene algo que yo no tengo, llámese belleza, fortuna, inteligencia, talento, felicidad, poder, que la hace más atractiva para ese hombre. En esto tenemos ejemplos de sobra en las telenovelas. Los celos entre las mujeres en la pareja, se dan por miedo a perder el afecto de su hombre, miedo a que este les reste atención, por la “infidelidad emocional” del varón. Pareciera que los celos (rivalidad) entre mujeres por el amor de un hombre se dan mayormente entre las culturas monogámicas como la nuestra, sucede con menos frecuencia en las poligámicas, por lo que algunos autores piensan que es una emoción producto de la cultura. Dado que en estas culturas poligámicas, se considera a la persona celosa como ridícula y poco generosa.

Celos profesionales.

Aquí vienen los celos en forma de envidia que se presenta en una mujer por éxito profesional de su compañera, por el aumento salarial de la otra, por el ascenso laboral de ella, por el éxito entre los hombres de la compañía, etc. Entonces se puede dar el sabotaje, el crear chisme, “el serruchar el piso”, el hablar mal de la otra (como se dice popularmente: “se la comen viva”, “la despellejan”) y pueden llegar a provocar el despido de la persona “Intrusa”.

Celos entre amigas.

Esto celos se parecen mucho a los celos entre las mujeres en el área profesional, solo que aquí priva más aspectos de belleza y de atracción hacia otras mujeres o hacia los hombres. Porque tiene un cabello más lindo, porque tiene una nueva amiga entonces temo que me remplace a mi, porque tiene un nuevo novio entonces yo paso a un segundo plano, porque estudia una carrera que requiere mayor esfuerzo intelectual que la que yo curso(siendo yo la persona celosa). Porque es invitada a la fiesta y yo no, porque es más amiguera que yo. En pocas palabras entre mujeres adultas se llega a dar las mismas rivalidades y envidias que se daban en la adolescencia. Sólo que se generan conflictos más serios, hasta provocar ruptura de relaciones de pareja, o exclusión de un grupo de amigos. Por otro lado las mujeres al maquillarse y vestirse, se arreglan para competir con las otras mujeres, para recibir atención.

Celos cibernéticos

Las redes sociales desafortunadamente se han convertido en un medio para que las mujeres celosas se dediquen a una búsqueda obsesiva de pruebas de infidelidad o comprometedoras, generando aún más inseguridad y desconfianza. Se convierten en verdaderos monstruos controladores y paranoicos controlando si su amiga fue a una fiesta que yo no fui. Si me dijo que se iba a quedar en casa y vi en Facebook que salió, vi que mi mejor amiga salió en una foto de Facebook, abrazada a mi “ex”, vi que subió unas fotos del viaje al extranjero que acaba de realizar y yo no tengo dinero para salir, etc. Subi unas fotos de una fiesta donde se ve que me divierto mucho, para provocar los celos de las amigas. Flirteo con comentarios provocativos en los “muros” de las parejas de mis amigas, etc.

¿Cómo tratar los celos?

Cuando ya se llega al delirio, es decir, imaginar situaciones y/o cosas inexistentes se requiere una medicación. Esta persona celosa enfermiza siempre requiere de la psicoterapia para tratar los celos enfermizos, porque necesita ayuda para recuperar la seguridad en si misma y confianza en la relación de amistad o de pareja.

También se les debe enseñar desde la infancia, a las niñas: valores, tolerancia, respeto y reconocimiento a los derechos de los otros y afianzarlos durante la adolescencia.

Los celos pueden ser utilizados a nuestro favor, ¿de qué manera?

  • El primer paso para trabajar cualquier emoción negativa es admitirla, aceptarla, como se dice en la Gestalt: “El darse cuenta”, para ello se requiere de mucha franqueza y honestidad de la mujer celosa consigo misma, cosa que no es fácil por que da mucha vergüenza.
  • El segundo paso es revisar profundamente, ¿de dónde viene ese sentimiento? ¿qué esconde?
  • El paso tres es expresar en un espacio seguro (psicoterapia): ¿de qué tengo celos?: “póngale nombre a sus celos”.
  • Ponga en práctica las herramientas que su psicoterapeuta le de al respecto.

Msc. Guisela Schmidt Moya
Psicóloga.
Especialista en Psicoterapia de la familia.